NACIMOS PARA HACERLO A NUESTRA MANERA

RB ERREBÉ nació de una idea sencilla: crear productos con identidad propia para personas que no necesitan seguir el camino marcado.

No nacimos para ser una marca más. Nacimos con la convicción de que el diseño, la calidad y el carácter podían convivir sin convertir un producto en algo inaccesible.

Y desde el principio entendimos que construir una marca propia significaba defenderla.

UNA HISTORIA DE RESISTENCIA

Durante años, RB ERREBÉ mantuvo una batalla por su identidad frente a uno de los nombres más poderosos de la industria óptica: Ray-Ban.

Fueron seis años de oposición, recursos y procedimientos para defender algo que para nosotros era irrenunciable: el derecho a construir nuestra propia marca.

Podíamos haber cambiado de nombre.

Podíamos haber elegido el camino fácil.

No lo hicimos.

Finalmente, RB ERREBÉ consiguió el reconocimiento de su marca.

Aquella batalla dejó de ser simplemente una cuestión legal. Se convirtió en parte de nuestro ADN.

Porque hay momentos en los que una marca descubre realmente quién es. Nosotros lo descubrimos cuando decidimos no retroceder.

RB ERREBÉ SE QUEDÓ.

Y seguimos adelante.

DISEÑO, CALIDAD Y ACTITUD

Desde entonces hemos seguido desarrollando nuestra propia manera de entender el producto.

Nos inspiran los grandes clásicos, pero no vivimos del pasado. Los reinterpretamos, los transformamos y los llevamos a nuestro terreno.

Buscamos materiales, proporciones y acabados capaces de ofrecer diseño y calidad sin artificios.

Gafas de sol. Monturas ópticas. Calzado.

Productos diferentes, unidos por una misma filosofía: crear cosas que nosotros mismos querríamos llevar.

Sin necesidad de aparentar.

Sin seguir tendencias porque sí.

Sin filtros.

DE UNA IDEA A UNA MARCA INTERNACIONAL

RB ERREBÉ nació en España, pero nunca fue concebida como una marca local.

Desde el primer día pensamos en personas, no en fronteras.

Una generación que viaja, trabaja, descubre, crea, cambia de ciudad, cruza países y entiende el mundo de una forma cada vez más abierta.

Por eso nuestra ambición tampoco tiene fronteras.

Queremos que RB pueda estar en Madrid, París, Milán, Lisboa, Nueva York, Buenos Aires, Tokio o cualquier lugar donde alguien se identifique con nuestra manera de entender la vida.

Porque una marca no pertenece al lugar donde nació.

Pertenece a las personas que deciden hacerla suya.

MÁS DE UNA DÉCADA DESPUÉS

Hemos cambiado.

Hemos aprendido.

Nos hemos equivocado.

Hemos vuelto a empezar muchas veces.

Pero hay algo que permanece intacto: la voluntad de hacer las cosas a nuestra manera.

Seguimos creyendo en el diseño.

Seguimos creyendo en la calidad.

Seguimos creyendo en construir una marca con personalidad propia.

Y seguimos creyendo que la autenticidad no consiste en decir que eres diferente.

Consiste en demostrarlo.

Cada día.

LIVE UNFILTERED.

No es solamente nuestro lema.

Es la consecuencia de nuestra historia.